Me está gustando la experiencia que estoy teniendo aquí en Estados Unidos, especialmente porque uno consigue hablar de Dios sin que las personas le pongan cara rara. La mayoría de los americanos tienen la menta-lidad abierta para el Evangelio, ellos ya oyeron hablar de él antes, y aún hoy, continúan con su mentalidad abierta hacia él.
El problema es que muchos no saben lo que realmente significa la palabra “creer”. Pienso que éste es un error común de muchos cristianos en todo el mundo, y puedo entender el porqué. Una de las cosas más fáciles de hacer es creer. Tú puedes creer que aún hoy hay posibilidades de que llueva, puedes creer que un candidato a la presidencia pueda ser la persona correcta para asu mir tal cargo, puedes creer que al terminar los estudios, conseguirás un empleo; pero, éste no es el tipo de creencia que necesitamos en relación a Dios.
Hay un versículo bíblico muy famoso, que todos conocen: “Quién crea y sea bautizado será salvo.” (Marcos 16:16) Es fácil de entender ¿verdad? Sin embargo, no es tan simple como todos piensan. El Señor Jesús no está diciendo aquí que si tú crees, de la misma manera cómo lo haces en relación a las demás cosas en tu vida, que serás salvo, pues el verbo creer, tiene un significado más profundo y es ahí en lo que muchos cristianos se engañan.
Cuando crees, usando el verdadero significado de la palabra, en tu creencia te lanzas. Básicamente te lanzas desde un precipicio a los brazos de Dios. Los niños hacen eso constantemente, ellos ni siquiera piensan en la posibilidad de caerse de los brazos de sus padres. Esa es la verdadera creencia. Éste es el secreto que hay por detrás de la fe. Cuando crees, tomas actitudes. Si crees que Dios está contigo, no tienes miedo, sino que vas hacia adelante, sin importarte lo que vendrá en los días venideros, miras a lo alto, continúas intentando, perseveras y nunca desistes. Pero cuando no crees de verdad… en fin, vuelve a leer esta lista una vez más, y piensa en lo opuesto de cada palabra.
Si crees, es decir, si realmente aceptas la voluntad de Dios, si vives de acuerdo con Su Palabra y eres bautizado, serás salvo. Pero si aún tienes ciertas reservas aquí y allá, sobre esto o aquello de la Biblia, si aún no crees de la manera correcta, ésta es la razón por la cual aún no estás viendo los frutos de tu fe. Ella está sin obras, sin ninguna base ni acción. No tiene ningún sentido.
Es mejor no creer que creer de esta manera, por lo menos así no culparás a Dios por no bendecirte.
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